Estacionar en paralelo es la maniobra que más ansiedad genera, y casi siempre por el mismo motivo: se intenta hacer "a ojo", mirando y corrigiendo, con gente esperando detrás.
Con un método de referencias fijas sale a la primera casi siempre. Y lo primero es entender la regla básica: se entra siempre de reversa. De frente es geométricamente mucho más difícil, porque las ruedas que giran son las delanteras.
Antes de empezar
Busca un hueco de al metro y medio más largo que tu auto. Con menos se puede, pero no cuando estás aprendiendo.
Señaliza con el intermitente del lado donde vas a estacionar. Avisa a los de atrás de que vas a maniobrar.
Comprueba que no viene nadie, especialmente bicicletas y motos por el lado derecho.
Y no tengas prisa. El auto de atrás puede esperar veinte segundos. La prisa es lo que hace que la maniobra salga mal.
El método, paso a paso
1. Ponte en paralelo al auto de delante del hueco, a unos 80 centímetros de distancia lateral, con tus espejos aproximadamente a la altura de los suyos.
2. Gira el volante completamente hacia el hueco —a la derecha, si estacionas en el lado derecho— y empieza a retroceder muy despacio.
3. La primera referencia. Retrocede mirando por el espejo derecho hasta que veas el faro delantero izquierdo del auto de atrás —o la esquina del hueco— aparecer en tu espejo. Ahí paras.
4. Endereza el volante y retrocede en línea recta un poco, hasta que tu parachoques trasero esté aproximadamente a la altura del parachoques trasero del auto de delante.
5. Gira completamente al otro lado —a la izquierda— y sigue retrocediendo despacio. El auto entra solo, describiendo la curva que le falta.
6. Ajusta. Endereza y avanza o retrocede unos centímetros hasta quedar centrado y paralelo al bordillo.
Las referencias que valen para tu auto
Las medidas de arriba son generales. Lo que funciona de verdad es encontrar tus propias referencias, porque dependen del tamaño de tu auto y de tu posición al volante.
Ve a un lugar tranquilo con dos referencias —dos cajas, dos conos, o dos autos en una calle vacía un domingo— y practica hasta identificar:
- A qué distancia lateral te tienes que colocar.
- Qué ves exactamente en el espejo cuando toca cambiar el giro.
- Cuánto avanza tu auto por cada vuelta de volante.
Con veinte minutos de práctica sale automático, y esa es la diferencia real.
Cómo saber si vas bien
Mira el espejo derecho durante toda la maniobra: es el que te dice la distancia al bordillo.
Si el auto entra pero la parte delantera queda muy fuera, entraste demasiado pronto. Sal un poco y repite empezando más atrás.
Si te acercas demasiado al bordillo al final, empezaste demasiado cerca del auto de delante.
Si el auto de atrás se te acerca peligrosamente, giraste tarde.
Y si algo no cuadra, sal y vuelve a empezar. Salir y repetir es mucho más rápido que intentar arreglar una maniobra mal planteada a base de correcciones.
Corregir sin salir
Si quedaste dentro pero torcido:
Con el auto casi detenido y girando el volante, avanza unos centímetros con el volante hacia el bordillo, y retrocede con el volante hacia fuera. Repite. Es la forma de ir enderezándote en un espacio corto.
No gires el volante con el auto completamente parado si puedes evitarlo: desgasta los neumáticos y fuerza la dirección.
Al terminar
Deja espacio delante y detrás, para que los otros puedan salir. Es lo mínimo, y evita que te dejen una nota.
Distancia correcta al bordillo: entre 20 y 30 centímetros. Demasiado lejos estorba; demasiado cerca puede dañar la llanta.
Ruedas rectas, salvo en cuesta.
En cuesta arriba, gira las ruedas hacia fuera de la acera; en cuesta abajo, hacia la acera. Si el freno falla, el auto se detiene contra el bordillo en lugar de irse a la calzada.
Freno de mano puesto, y en cambio si es manual: primera en cuesta arriba, marcha atrás en cuesta abajo.
Y pliega los espejos en calles estrechas.
Salir del hueco
También tiene su técnica:
- Retrocede hasta casi tocar el auto de atrás, para ganar espacio delante.
- Gira el volante hacia fuera y avanza despacio.
- Vigila la parte trasera de tu auto, que barre hacia el lado contrario y es lo que golpea el auto de delante.
- Y mira antes de salir, especialmente bicicletas y motos que vienen entre los autos.
Sobre las cámaras y sensores
Ayudan mucho, pero no sustituyen a los espejos. La cámara no ve la parte delantera del auto, que es la que barre al girar, y los sensores tienen puntos ciegos.
Úsalos como apoyo, no como método.
Lo esencial
- Siempre de reversa. De frente es mucho más difícil.
- Busca un hueco metro y medio más largo que tu auto.
- Espejo con espejo con el auto de delante, a unos 80 cm.
- Giro completo, referencia en el espejo, enderezar, giro al otro lado.
- Encuentra tus propias referencias practicando veinte minutos.
- Muy despacio. La velocidad es lo que arruina la maniobra.
- Si no cuadra, sal y repite. Es más rápido que corregir.
- Ruedas hacia el bordillo en cuesta abajo, hacia fuera en cuesta arriba.
- Las cámaras ayudan, los espejos deciden.
Veinte minutos de práctica en una calle vacía valen más que cualquier explicación: lo que hace fácil la maniobra es tener las referencias identificadas en tu propio auto.