Las averías en viaje casi nunca son mala suerte: son cosas que ya estaban mal antes de salir y que en el uso diario no daban problemas. Mil kilómetros seguidos, con calor y con el auto cargado, sacan a la luz todo lo que estaba al límite.
Media hora de revisión una semana antes evita la mayoría.
Una semana antes
Deja margen. Si revisas la víspera y encuentras algo, ya no hay tiempo de arreglarlo. Una semana antes sí.
Comprueba el mantenimiento pendiente. Si el aceite o alguna revisión están cerca del intervalo, hazlo antes de salir, no después.
Y si notas cualquier ruido o comportamiento raro en las semanas previas, llévalo al taller. Un viaje largo no mejora nada.
La revisión, punto por punto
Neumáticos. Lo más importante.
- Presión en frío, según la pegatina de la puerta. Y súbela un poco si vas cargado y con muchos pasajeros: en el manual suele venir la presión para carga máxima.
- Profundidad del dibujo y estado de los flancos: grietas, bultos o cortes.
- La rueda de repuesto, que es la que nadie mira. Comprueba su presión y que el gato y la llave están ahí y funcionan.
Niveles. Aceite, refrigerante, líquido de frenos y limpiaparabrisas. La guía de cómo revisar los niveles explica cómo se miden.
Frenos. Si chirrían, vibran o el pedal está blando, al taller antes de salir.
Luces. Todas: cruce, carretera, posición, freno, intermitentes, marcha atrás y matrícula. Necesitas a alguien fuera o una pared donde ver el reflejo.
Escobillas y limpiaparabrisas. Y llena el depósito del líquido.
Batería. Si tiene más de cuatro años o notas arranques lentos, hazla comprobar. Es una de las causas más frecuentes de quedarse tirado.
Aire acondicionado. Compruébalo antes de salir, no en el primer atasco con 40 grados. Si enfría poco, revísalo.
Y el filtro de habitáculo, si el aire huele mal.
Cargar bien el equipaje
Influye más en la seguridad de lo que la gente supone.
Lo pesado abajo y lo más adelante posible, cerca del respaldo de los asientos traseros. El peso alto y atrasado empeora bastante la estabilidad.
Todo sujeto. Un objeto suelto en una frenada de emergencia se convierte en un proyectil. Nada suelto en la bandeja trasera, que además reduce visibilidad.
No superes la carga máxima del auto, que está indicada en la documentación.
Si llevas baca o portaequipajes: reduce la velocidad, ten en cuenta que el consumo sube bastante y comprueba las fijaciones antes de salir y en cada parada.
Reajusta las luces si el auto va muy cargado: muchos tienen una rueda para corregir la altura de los faros y evitar deslumbrar.
Y deja accesible lo que vayas a necesitar en ruta: agua, documentación, chalecos.
Qué llevar siempre
- Documentación del auto y del seguro, y los teléfonos de asistencia también en papel.
- Chalecos reflectantes, uno por ocupante, dentro del habitáculo.
- Triángulos o el dispositivo que exija cada país por el que pases.
- Rueda de repuesto, gato y llave comprobados.
- Pinzas de arranque.
- Linterna con pilas.
- Agua y algo de comer.
- Botiquín básico.
- Cargador y batería externa para el teléfono.
- Y un juego de bombillas y fusibles de repuesto, que en algunos países es obligatorio.
Si sales del país, comprueba qué equipamiento exige cada uno: varía.
Durante el viaje
Descansa cada dos horas o cada 200 km, aunque no estés cansado. Bajarse, caminar y beber agua. La fatiga se nota tarde y es una causa principal de accidentes en viaje.
Túrnate al volante si es posible.
No conduzcas en tus horas de sueño, especialmente entre las dos y las seis de la madrugada.
Comidas ligeras. Una comida pesada da un bajón notable de atención.
Hidrátate, porque la deshidratación reduce la concentración bastante antes de que te des cuenta.
Ventila el habitáculo de vez en cuando: el aire viciado da sueño.
Y si te entra sueño, para. Veinte minutos de siesta en un área de servicio. No sirve abrir la ventanilla ni subir la música: eso solo enmascara el sueño.
En cada parada
Dos minutos que evitan sorpresas:
- Mira alrededor del auto por si hay manchas en el suelo.
- Comprueba los neumáticos a ojo.
- Revisa las fijaciones de la baca si llevas.
- Y si has notado algo raro conduciendo, míralo ahora y no después.
Lo esencial
- Revisa una semana antes, no la víspera.
- Neumáticos: presión en frío, algo más si vas cargado, dibujo y flancos.
- Comprueba la rueda de repuesto, el gato y la llave.
- Prueba el aire acondicionado antes de salir.
- Peso abajo y adelante, y nada suelto en el habitáculo.
- Chalecos dentro del habitáculo, no en el maletero.
- Teléfonos de asistencia también en papel.
- Para cada dos horas, aunque no estés cansado.
- Si te entra sueño, para y duerme veinte minutos. Nada más funciona.
La revisión completa lleva media hora y evita casi todas las averías de viaje, porque casi todas ya estaban ahí antes de salir.