Hay una habitación donde el wifi no llega bien. Siempre la misma. Y antes de gastar dinero en aparatos, conviene saber que la mayoría de estos problemas se arreglan moviendo el router y cambiando dos ajustes.
Primero: separa dos problemas distintos
Esto ahorra mucho tiempo y dinero.
Problema de wifi: la conexión funciona bien cerca del router y mal lejos. Unas habitaciones van y otras no.
Problema de internet: va mal en toda la casa por igual, incluso al lado del router, y también por cable.
Compruébalo así: ponte junto al router y haz una prueba de velocidad. Repite en la habitación problemática. Si cerca va bien y lejos mal, es cobertura. Si va mal en los dos sitios, el wifi no tiene la culpa y comprar un repetidor no arreglará nada: hay que hablar con tu proveedor.
Dónde colocar el router
Es lo que más influye y lo que peor se hace, porque casi todo el mundo lo pone donde entra el cable.
En el centro de la casa, no en una esquina. La señal se emite en todas direcciones: en una esquina, la mitad se va a la calle.
En alto. Sobre un mueble, no en el suelo. Las ondas se propagan mejor hacia abajo que hacia arriba.
A la vista. Dentro de un mueble cerrado, detrás de la tele o en el armario del pasillo, pierde muchísimo.
Lejos del metal y del agua. Un espejo grande, un archivador metálico, un refrigerador o un acuario bloquean bastante más que una pared normal. El agua absorbe la señal, y por eso las tuberías y los radiadores también estorban.
Lejos del microondas. Funciona en la misma frecuencia que una de las bandas del wifi y la interfiere mientras está en marcha.
Las antenas, si las tiene: unas verticales y otras horizontales cubren mejor una casa de varias plantas que todas apuntando arriba.
Las dos bandas, explicado sin tecnicismos
Casi todos los routers actuales emiten en dos frecuencias:
2,4 GHz: llega más lejos y atraviesa mejor las paredes, pero es más lenta y está más saturada, porque la usan también otros aparatos.
5 GHz: mucho más rápida, pero atraviesa peor. Excelente en la misma habitación, floja dos paredes más allá.
Qué hacer con eso: deja las dos activas. Si tu router las junta en un solo nombre de red, funciona bien en la mayoría de casos. Si tienes problemas concretos, sepáralas con nombres distintos y conecta cada aparato a la que le convenga: la tele del salón a 5 GHz, el timbre del pasillo lejano a 2,4.
Ajustes que sí valen la pena
Reinicia el router. Sí, ese consejo. Funciona más veces de las que parece y cuesta un minuto.
Actualiza su firmware. Muchos routers llevan años sin actualizar, con fallos de rendimiento y de seguridad ya corregidos. Está en su panel de administración.
Cambia el canal. Si vives en un edificio, tu wifi compite con el de los vecinos. Muchos routers eligen canal automáticamente, pero no siempre acierta. En el panel puedes fijarlo manualmente y probar.
Usa WPA2 o WPA3. Si tu red está en un modo de seguridad antiguo, además de inseguro, limita la velocidad.
Mira cuántos aparatos hay conectados. En una casa moderna hay más de los que uno cree: televisores, consolas, cámaras, electrodomésticos. Desconecta lo que no uses.
Si con eso no basta
Solo llegados aquí tiene sentido gastar dinero. En orden de recomendación:
Cable, si es posible. Para la tele, la consola o la computadora fija, un cable resuelve el problema definitivamente y libera wifi para lo demás.
Sistema de varios puntos (malla). Dos o tres aparatos que se reparten la casa con una sola red. Es la mejor solución para casas grandes o de varias plantas, y la que menos problemas da.
Adaptadores por la red eléctrica. Llevan la señal por el cableado de la casa. Útiles cuando hay una habitación imposible y no se puede pasar cable. Rinden distinto según la instalación eléctrica.
Repetidor. Es lo más barato y lo que más se compra, pero también lo que peor funciona: repite la señal que le llega, así que si la recibe mala, la reparte mala. Y suele reducir la velocidad a la mitad. Colócalo a mitad de camino, nunca en la zona sin cobertura.
Lo esencial
- Distingue si el problema es cobertura o conexión. Prueba junto al router y lejos.
- Céntrico, en alto y a la vista. Es lo que más mejora y no cuesta nada.
- Lejos de metal, agua y microondas.
- 2,4 GHz llega más lejos; 5 GHz es más rápida. Deja las dos.
- Reinicia, actualiza el firmware y prueba a cambiar de canal.
- Cable siempre que puedas para lo que no se mueve.
- Malla antes que repetidor. El repetidor es barato y por eso decepciona.
- Si va mal también junto al router, el problema es tu conexión, no el wifi.
Mover el router al centro y subirlo a un mueble resuelve más casos que cualquier aparato que puedas comprar.