Casi todos los fraudes por internet empiezan igual: un enlace. Llega por correo, por mensaje o por una red social, y parece de un servicio que usas.
La defensa no es un programa: es saber leer una dirección web. Se aprende en cinco minutos y sirve para siempre.
Cómo se lee una dirección
Esta es la parte que casi nadie sabe, y la que hace que los engaños funcionen.
En una dirección, lo que importa es lo que está justo antes de la primera barra inclinada. Y dentro de eso, las dos últimas palabras separadas por puntos.
` https://cuentas.mibanco.com/acceso ↑ esto es lo que manda: mibanco.com `
Ahora mira esta:
` https://mibanco.com.seguridad-acceso.net/login ↑ el dominio real es seguridad-acceso.net `
Parece del banco porque empieza con su nombre, pero mibanco.com es solo un texto delante. El dueño del sitio es seguridad-acceso.net.
Ese truco explica la mayoría de los engaños. Lee siempre de derecha a izquierda hasta la primera barra.
Las trampas más usadas
Letras cambiadas. paypa1.com con un uno, arnazon.com con "rn" en lugar de "m", gooogle.com con una o de más. A simple vista pasan.
Guiones añadidos. mibanco-seguro.com no tiene nada que ver con mibanco.com.
Terminación distinta. Si tu banco es .com y el enlace es .net, .info o cualquier otra, sospecha.
Subdominios engañosos. Lo que vimos arriba: el nombre real metido a la izquierda.
Enlaces acortados. Ocultan el destino por completo. En un mensaje no solicitado, un acortador es motivo suficiente para no abrir.
El texto no es el enlace. Un enlace puede decir www.mibanco.com y llevar a otro sitio. El texto visible no es prueba de nada.
Cómo ver a dónde lleva sin abrirlo
En computadora: pon el cursor encima del enlace sin hacer clic. La dirección real aparece abajo a la izquierda del navegador.
En teléfono: mantén el dedo pulsado sobre el enlace. Se abre un menú con la dirección completa arriba, y desde ahí puedes copiarla en vez de abrirla.
Y si tienes dudas, hay servicios gratuitos donde pegas una dirección y te dicen si está reportada como maliciosa. Buscar «analizar url» te lleva a varios.
Las señales de contexto
A veces la dirección parece correcta y el problema está en el resto.
No lo pediste. El 90% de los enlaces peligrosos llegan sin que hicieras nada.
Urgencia y amenaza. «Tu cuenta será suspendida en 24 horas», «detectamos un acceso sospechoso», «tienes un paquete retenido». El miedo existe para que no pienses.
Un premio. No ganaste nada en un sorteo en el que no participaste.
Un adjunto inesperado, sobre todo si es un archivo comprimido o un documento que pide «habilitar contenido».
Errores de redacción. Las empresas revisan sus comunicaciones.
Un saludo genérico. Tu banco sabe tu nombre.
Te lo manda un conocido pero suena raro. Si la cuenta de un amigo está comprometida, el enlace llega desde un remitente en el que confías. Ante un mensaje extraño, pregúntale por otro canal.
La regla que evita casi todo
Nunca entres a un servicio importante desde un enlace.
Si un correo dice que hay un problema con tu banco, tu cuenta de correo o una compra: cierra el mensaje y entra tú, escribiendo la dirección o desde tu aplicación. Si el aviso era real, estará ahí dentro.
Esta sola costumbre desactiva casi todos los fraudes de este tipo, porque el engaño depende de que uses su puerta.
Si ya hiciste clic
Si solo abriste la página y no escribiste nada: ciérrala. El riesgo es bajo. Por precaución, revisa que no se haya descargado nada.
Si escribiste tu contraseña: cámbiala inmediatamente en el sitio real, y en cualquier otro donde la hayas reutilizado. Activa la verificación en dos pasos.
Si diste datos de tu tarjeta: llama al banco ya. Pueden bloquearla antes de que se use.
Si instalaste algo o diste acceso remoto: desconecta el equipo de internet, pasa un antivirus y cambia las contraseñas desde otro dispositivo.
Si pagaste: avisa al banco y guarda todas las pruebas.
En todos los casos: rápido y sin vergüenza. Estos engaños están diseñados por profesionales y caen personas de todo tipo.
Lo esencial
- Lee de derecha a izquierda hasta la primera barra: ahí está el dominio real.
mibanco.com.otracosa.netpertenece aotracosa.net.- El texto visible del enlace no prueba nada.
- Pasa el cursor por encima o mantén pulsado para ver el destino.
- Desconfía de la prisa, las amenazas y los premios.
- Un acortador en un mensaje no solicitado: no abras.
- Nunca entres a tu banco desde un enlace. Entra tú.
- Si un conocido te manda algo raro, pregúntale por otro canal.
- Si caíste: cambia contraseñas y llama al banco de inmediato.
Cinco segundos leyendo la dirección evitan casi todo lo que un antivirus no puede detener.