Autos

Cómo cuidar la pintura del auto

Foto: https://kaboompics.com/ en Pexels

La pintura es lo primero que se mira al comprar un auto usado y lo que más influye en la impresión de cuidado, así que su estado se traduce directamente en dinero al venderlo.

Y hay un dato incómodo: la mayoría de los rayones finos de un auto los provoca el propio lavado, no la carretera.

Lo que de verdad daña la pintura

En orden de agresividad:

Los excrementos de pájaro. Son ácidos y en pocas horas, con sol, pueden marcar el barniz de forma permanente. Quítalos de inmediato.

Los insectos aplastados, por lo mismo.

La savia de los árboles, que se endurece y se pega.

Los restos de combustible derramados al repostar.

El sol. La radiación degrada el barniz con los años. Es la razón por la que los autos que duermen a la intemperie envejecen mucho antes.

Los excrementos y la sal en zonas costeras o con nieve.

Y el lavado mal hecho, que es lo que produce esas marcas circulares finas que se ven a contraluz.

Cómo lavar sin rayar

Aquí está casi todo.

Nunca laves en seco ni con el auto caliente o al sol. El producto se seca antes de aclarar y deja marcas. Y frotar suciedad seca es arrastrar arenilla sobre la pintura.

Enjuaga primero, a fondo. Antes de tocar el auto con nada, quita con agua toda la suciedad suelta. Este paso es el que más rayones evita.

Usa dos cubos. Uno con agua y jabón, otro con agua limpia. Se moja la esponja en el jabón, se lava un panel, y se enjuaga la esponja en el cubo de agua limpia antes de volver al jabón. Así la arenilla se queda en el cubo y no vuelve a la pintura. Es la técnica que más diferencia produce.

Guante de microfibra, no esponja rígida ni trapos viejos.

De arriba abajo. Techo, cristales, capó, laterales y por último los bajos y las ruedas, que es lo más sucio. Y usa un guante distinto para las ruedas.

Champú específico para autos, no detergente de cocina: los detergentes domésticos eliminan la capa protectora.

Aclara bien y seca con microfibra o gamuza. Dejar que se seque solo deja manchas de cal.

Los lavaderos automáticos

Los de rodillos con cepillos son los que producen más rayones, sobre todo si los cepillos están sucios del auto anterior.

Los de agua a presión sin contacto son más seguros para la pintura, aunque limpian menos.

Si usas rodillos de vez en cuando no pasa nada dramático, pero si te importa la pintura, el lavado a mano con dos cubos es notablemente mejor.

Proteger

Lavar limpia; proteger es lo que conserva.

Cera. Da brillo y una capa protectora que hace que el agua resbale. Dura unos dos o tres meses. Se aplica sobre el auto limpio y seco, en capa fina y a la sombra.

Selladores sintéticos. Duran más que la cera, unos seis meses, con menos brillo cálido pero más protección.

Tratamientos cerámicos. Muy duraderos, caros, y requieren preparación profesional. Tienen sentido en autos nuevos o en muy buen estado.

Lo importante no es cuál elijas, sino que haya algo. Una pintura sin protección se degrada mucho más rápido.

Y aplica al menos dos veces al año, idealmente antes del verano y antes del invierno.

Los rayones

Marcas circulares finas, visibles a contraluz: son del lavado. Se corrigen con un pulido, que retira una capa mínima de barniz y devuelve el brillo. No abuses: el barniz no es infinito.

Rayón que no se nota con la uña: está solo en el barniz. Suele salir con pulimento.

Rayón que engancha la uña: llegó a la pintura. Necesita retoque con pintura del color exacto —el código está en una etiqueta del auto, normalmente en el marco de la puerta— o intervención profesional.

Rayón que llega al metal: hay que actuar rápido, porque de ahí sale el óxido.

Los detalles que se olvidan

Los bajos. Donde empieza el óxido, sobre todo con sal o barro. Enjuágalos de vez en cuando.

Los pasos de rueda, por dentro.

Las juntas de las puertas, que acumulan suciedad y se resecan. Un producto de silicona las mantiene flexibles y evita que se peguen o rompan.

Los faros. Si están amarillentos y opacos, hay kits de pulido que los devuelven casi a nuevo, y eso mejora bastante la visibilidad nocturna, no solo el aspecto.

Las llantas. Los residuos del freno son corrosivos.

Y los cristales, por dentro, que acumulan una película que deslumbra de noche sin que uno lo note.

Dónde aparcar

Es lo que menos esfuerzo requiere y más conserva.

A la sombra, siempre que puedas.

No bajo árboles con savia ni donde se posen pájaros.

Y en garaje si es posible, que es la mejor protección de todas.

Si duerme siempre a la intemperie y hace mucho sol, una funda de calidad protege bastante. Que sea transpirable: una funda de plástico sobre un auto húmedo hace más daño que bien.

Lo esencial

  • Los excrementos de pájaro marcan en horas. Quítalos de inmediato.
  • Nunca laves al sol ni con el auto caliente.
  • Enjuaga a fondo antes de tocar la pintura con nada.
  • Técnica de los dos cubos y guante de microfibra: lo que más rayones evita.
  • De arriba abajo, y guante distinto para las ruedas.
  • Champú de auto, nunca detergente de cocina.
  • Encera dos veces al año. Lo importante es que haya protección.
  • Si la uña engancha el rayón, llegó a la pintura.
  • Aparcar a la sombra es lo que más conserva con menos esfuerzo.

Dos cubos y un guante de microfibra cuestan muy poco y evitan la mayoría de las marcas que hacen que un auto parezca viejo antes de tiempo.